Cuando adopté a mis gatitos, su alimentación era muy mala, casi de supervivencia. Ella estaba desnutrida y débil; él tenía problemas gastrointestinales y un pelaje que evidenciaba su pobre nutrición. Empecé con ProPlan, pero no era suficiente: sus desechos eran grandes y con mal olor, su aliento fuerte, y el pelaje no lograba relucir.
Gracias a mi madre conocí Fancy Meal. Leí sobre la marca, consulté sus beneficios y decidí probar con la Dra. Freimann. El cambio fue indescriptiblemente radical: su salud mejoró completamente, el pelaje negro brilla como obsidiana, tienen energía alta pero no destructiva, y la caja de arena ya no huele. Sus hocicos tampoco.
Adoran la comida y las golosinas de cabeza de trucha. Y yo, como papá gatuno, disfruto verlos comer algo que me da la seguridad de que es lo mejor que pueden tener. Les doy Fest de Trucha y el mix de carnes para que tengan una dieta balanceada y variada. Siempre que terminan de comer, me lo agradecen como si hubiese sido lo mejor de su día.
Estoy muy agradecido con la Dra. Freimann y Fancy Meal.
